miércoles, 24 de septiembre de 2014

SORTILEGIO - JOSEPH MAX


El desarrollar habilidades en la adivinación por sortilegio se basa en la familiarización íntima con el simbolismo de la herramienta adivinatoria elegida. Cuanto más uno estudia y memorizaba el lenguaje simbólico de las cartas, runas, hexagramas o lo-que-usted-tenga, más eficaces sus adivinaciones se hacen. Una vez más tales estudios sistemáticos están más allá del alcance de este artículo, y hay muchas fuentes disponibles de las cuáles a aprender. Pero como con los cristales, la práctica es la llave al éxito. Hacer una lectura diaria con el objetivo de iluminación personal o guía es una buena práctica, y un diario escrito debe ser llevado para poder comparar los resultados con las predicciones y así refinar las técnicas para lograr mejores resultados.

Algunos textos (los de Crowley por ejemplo) sugieren no usar demasiada aleatoriedad en el proceso del sortilegio. Cuando uno está a punto de hacer una lectura de Tarot, no mezcle las cartas docenas de veces obsesivamente. Hágalo con intuición -- a veces tendrá la sensación de que debe dejar las cartas sobre la mesa cuando apenas a comenzado a mezclarlas, esto está bien.

martes, 23 de septiembre de 2014

ADIVINACIÓN CON CRISTALES (SCRYING) - JOSEPH MAX


Las herramientas más conocidas de este tipo de adivinación son la bola de cristal y la negra, o espejo "mágico". Este es un talento que algunas personas adquieren con más facilidad que otras, pero en realidad cualquiera puede lograrlo con la suficiente práctica. El objeto empleado para fijar la atención es usado como una "pantalla en blanco" que permite que las imágenes visuales fluyan al ojo de la mente sin una dirección consciente. Esta es una forma de privación sensorial auto-inducida, donde el acallamiento del diálogo interno y la concentración de la mente en un punto fuerza el subconsciente a llenar el vacío con imágenes propias. Básicamente, uno practica éste método por medio de la meditación profunda sobre el objeto elegido por largos períodos hasta que al final la mente se rebela ante la carencia de estímulos y las imágenes comienzan a aparecer desde lo profundo del subconsciente. La tenacidad es la llave al éxito. Con el tiempo el estado mental requerido se hace más fácil y más rápido de obtener. 

La gnosis sexual es también un buen método para lograr el estado mental apropiado para adivinación.

LOS DÁIMONES DE PLATÓN - PATRICK HARPUR


Las grandes autoridades en el mundo intermedio de la realidad psíquica fueron los neoplatónicos, que florecieron desde mediados del siglo III a.C hasta mediados del VI. Siguiendo el diálogo más místico de Platón, el Timeo, llamaron a la región intermedia el Alma del Mundo, comúnmente conocida en latín como Anima Mundi. Así como el alma humana mediaba entre el cuerpo y el espíritu, el alma del mundo mediaba entre el cuerpo y el espíritu, el alma del mundo mediaba entre el Uno (que, como Dios, era el origen trascendente de todas las cosas) y el mundo material y sensorial. Los agentes de esta mediación recibían el nombre de dáimones (a veces escrito daemones); éstos, se decía, poblaban el Alma del Mundo y proporcionaban la conexión entre los dioses y los hombres.

Más tarde la cristiandad declaró injustamente a los dáimones demonios. Pero originariamente eran solo los seres que abundaban en los mitos y el folclore, desde las ninfas, los sátiros, los faunos, o las dríadas de los griegos, hasta los elfos, gnomos, trols, jinn, etc. Por ello, denomino a todas las figuras de las apariciones, incluidos nuestros alienígenas y seres feéricos, con el nombre genérico de dáimones.

Los dáimones eran esenciales para la tradición de la filosofía gnóstico-hermético-neoplatónica, que era más como una psicología (en el sentido junguiano) o una disciplina mística que como los ejercicios de lógica en que se convirtió la filosofía. Pero los dáimones del mito evolucionaron hacia un tipo más ajustado a estas filosofías, ya fueran ángeles, almas, arcontes, tronos, potestades, muchos de los cuales se infiltraron luego en el cristianismo. Siempre flexibles, los dáimones cambiaban de forma para adaptarse a los tiempos, transformándose incluso en abstracciones si era necesario (las hénadas neoplatónicas, por ejemplo), aunque prefiriendo, dentro de lo posible, permanecer como personificaciones. El elenco de personajes arquetípicos de Jung –sombra, animal/animus, Gran Madre, Anciano Sabio- lo coloca sólidamente en esta tradición.

Nunca del todo divinos ni del todo humanos, los dáimones emergieron del Alma del Mundo. No eran espirituales ni físicos, sino las dos cosas. Tampoco eran, tal como Jung descubrió, enteramente internos ni externos, sino ambos. Eran seres paradójicos, buenos y malos, benéficos y temibles, guías y censores, protectores y exasperantes. La Diotima de Platón los describe en el Banquete, un diálogo consagrado al más ignorado de todos los temas por la filosofía moderna: el amor.

“Todo lo daimónico es un intermedio entre dios y mortal. Interpretando y transmitiendo los deseos de los hombres a los dioses y los deseos de los dioses a los hombres, permanece entre ambos y llena el vacío (…). Un dios no tiene contacto con los hombres; solo a través de lo daimónico se dan el trato y la conversación entre hombres y dioses, ya sea en estado de vigilia o durante el sueño. Y el hombre experto en semejante relación es un hombre daimónico…”

En términos jungianos, los dáimones son imágenes arquetípicas que, en el proceso de individuación, nos conducen hacia los arquetipos (dioses) mismos. No necesitan transmitir mensajes, pues ellos son en sí el mensaje. Los griegos comprendieron desde una época temprana que los dáimones podían ser psicológicos, en el sentido junguiano. Atribuían a los dáimones “esos impulsos irracionales que se alzan en un hombre contra su voluntad para tentarlo, como la esperanza o el miedo”. Los dáimones de la pasión o los celos y el odio todavía nos poseen, como han hecho siempre, haciendo que nos lamentemos tristemente: “No sé lo que me pasó. Estaba fuera de mí.” Pero, auque la actividad daimónica es más fácil de detectar en el comportamiento obsesivo e irracional, siempre está trabajando silenciosamente entre bastidores. Nuestra tarea es identificar los dáimones que hay detrás de nuestras necesidades y deseos más profundos, de nuestros proyectos e ideologías, pues como hemos visto, éstos siempre tienen una implicación religiosa, yendo y viniendo del ser divino y arquetípico. No debemos ignorarlos, porque como dice Plutarco, aquel que niega los dáimones rompe la cadena que una al mundo con Dios.

Tomado de "Realidad Daimónica - Patrick Harpur"

REALIDAD PSÍQUICA - PATRICK HARPUR


Jung sostenía una cosmovisión que hacía inteligibles las apariciones. La descubrió empíricamente examinando los sueños y fantasías de sus pacientes, que le llevaron a desvelar un profundo nivel colectivo del inconsciente con un contenido de imágenes arquetípicas que vivían una vida objetiva independiente. Como es natural, buscó algún equivalente de su idea, y fue a encontrarlo, quién iba a decirlo, en la alquimia. Lejos de ser tan solo una forma primitiva de la química, la alquimia resultó ser un complejo sistema ritual de autoiniciación; toda una “ciencia del alma”, de hecho. 

Leyó en un texto alquímico la siguiente observación, hecha de pasada, que decía que “el alma solo está confinada al cuerpo parcialmente, al igual que Dios está solo parcialmente confinado al cuerpo del mundo." Esto confirmaba su propia conclusión, según la cual “la psique es solo parcialmente idéntica a nuestro ser empírico consciente; en cuanto al resto, se proyecta y en este estado imagina o representa las cosas que el cuerpo no puede captar…”. Aquí, la naturaleza objetiva de la psique quedó firmemente establecida. Pero Jung se sigue aferrando a la interioridad fundamental de la psique, cuyas manifestaciones externas solo serían proyecciones. Para cuando sale su obra magna –Mysterium Coniunctionis (1955 – 1956)- incluso esta convicción se ha visto sacudida. “Puede que sea un prejuicio”, reflexiona Jung, “restringir la psique a estar “en el interior del cuerpo”. En la medida en que la psique tiene un aspecto no espacial, puede haber psique “fuera-del-cuerpo”, en una región tan absolutamente distinta de la esfera de “mi” psique que uno tenga que salir de sí mismo (…) para llegar allí.”

Jung se imaginaba esta región como un “territorio ajeno exterior al ego”, como aquellos en los que creen los pueblos tribales; todo un mundo, invisible pero presente en éste, que estaba habitado por los espíritus de los ancestros y por espíritus que pertenecían a ese mundo (y que nunca se habían encarnado). Por supuesto, también podía percibirse como un mundo “psíquico interior”, como un mundo en miniatura. En otras palabras, Jung ya no pensaba tanto en términos de dos mundos, en interior y otro exterior, sino en términos de dos aspectos del mismo mundo: un microcosmos y un macrocosmos. Jung llamó a este mundo realidad psíquica.

Para nosotros es difícil captar la realidad psíquica porque nuestra cosmovisión ha sido obstinadamente dualista durante largo tiempo. El dualismo cuajó a principios del siglo XVII con el nuevo empirismo de Francis Bacon y la filosofía de René Descartes, que dividió firmemente el mundo entre mente (sujeto) y extensión (objeto). Pero el trabajo de base para tal distinción se había establecido, siglos antes, en el Concilio Eclesiástico de 869, que decretaba dogmáticamente que el hombre está compuesto de dos partes, cuerpo y espíritu. El tercer componente –alma- estaba contenido en el espíritu, y así se perdió una distinción esencial. Pues es precisamente al alma (psykhé en griego, anima en latín) a lo que se remite la realidad psíquica: un mundo intermedio, entre lo físico y lo espiritual, que participa de ambos.

Con el advenimiento del cristianismo en el mundo, la creencia en la realidad psíquica se derribó. Filemón era el antepasado espiritual de Jung.

Tomado de "Realidad Daimónica - Patrick Harpur"

LA VISIÓN CRISTIANO CIENTÍFICA (DE LAS APARICIONES) - PATRICK HARPUR


Este artículo es una crítica de Patrick Harpur a la forma de percibir las apariciones por los cristianos y científicos, cuyo paradigma no deja observar la realidad como tal. Da algunas pautas de cómo liberarse del veneno cultural de estos dos paradigmas.

“Resulta divertido e interesante establecer distinciones entre diferentes tipos de seres feéricos (1) y entre, pongamos, seres feéricos y alienígenas. Pero una clasificación formal no es posible ni, creo yo, deseable. La clasificación presupone un tipo de pensamiento que no es aplicable al mundo visionario o de las apariciones. Y, además, las propias apariciones se resisten a ello. En cuanto se les atribuye una característica, viene otra a contradecirla. Así pues, en lugar de constreñir las apariciones a una u otra categoría, es más sensato dejar que tomen ellas la iniciativa para saber cómo debemos verlas. Esto significa modificar nuestro punto de vista, que, explícita o implícitamente, ha sido modelado por el cristianismo y, más recientemente, por la ciencia. 

El cristianismo no consiente las hadas, ni los alienígenas o similares. Sus dirigentes apenas pueden tolerar las visiones acreditadas de la Virgen María. En conjunto, el cristianismo desearía que las apariciones se esfumaran. Si no lo hacen, se ve inducido a afirmar que son obra del diablo. La ciencia las ignora por completo. Las apariciones y las visiones, contrariamente a lo que creen, por ejemplo, la mayoría de los ufólogos, tienen poco que ver con la ciencia. A pesar de todos los esfuerzos de pseudocientíficos como los parapsicólogos para demostrar su existencia, seguirán siendo (como casi todas las cosas en la vida) rumores, habladurías, anécdotas, historias y experiencias privadas. Siempre habrá abundantes historias sobre pruebas –afirmaciones de que hadas y alienígenas han sido atrapados, disparados, fotografiados o lo que sea-, pero no nunca existirá una prueba inequívoca en sí misma. Y, aun así, la prueba no demuestra nada. Nadie que haya visto o sentido toda la fuerza de una aparición pide pruebas, y si trata de desmotrárselo a otros es solo porque se siente obligado a hacerlo, al tenor científico de nuestro tiempo. 

Si la ciencia se conformara con ignorar las apariciones, todo estará bien. Por desgracia, ha alimentado una ideología, el cientificismo (a grandes rasgos, una mezcla de positivismo lógico y materialismo filosófico), que cree apropiado pronunciarse sobre cuestiones que no le conciernen, como la experiencia visionaria. Puesto que estas cuestiones no se adecuan a los esquemas de cosas, el cientificismo las condena con todo el celo de un cristiano converso. En el mejor de los casos, adopta una postura de superioridad, como si perteneciera a un terreno moral más elevado, y recurre a la psicología (con lo cual quiere decir “dentro de la mente”) o, sí, a “tensiones psicosociales”. Ni en sueños daría crédito al testimonio de personas corrientes. Forma parte intrínseca del cristianismo “oficial” y del cientificismo proyectarse como superiores (el cristianismo y el cientificismo verdaderos sufren la duda y la humildad).

Para entender las apariciones tenemos que cultivar una visión del mundo distinta de la que se basa el cristianismo, la ciencia y sus legados ideológicos. Como ya hemos visto en Jung, que sostenía tal visión, una parte considerable de ello implica dar la vuelta a presuposiciones, reexaminar la “realidad” y reinstaurar la importancia de los sueños, los contenidos inconscientes y las imágenes del alma. Afortunadamente, no es algo tan difícil como sugiere la complicada y a menudo ampulosa psicología de Jung. Y es que la misma visión existía en todas partes en la era precristiana, y existe todavía en las culturas no monoteístas. Incluso existe, contra todo pronóstico, extraoficialmente –instintivamente- entre grupos e individuos de un precedente de su visión, de un contexto histórico para las pruebas que ven con sus propios ojos.”

(1) Por "seres feéricos" el autor entiende todo tipo de entidades elementales como elfos, gnomos, duendes, hadas, etc.

Texto tomado de "Realidad Daimónica - Patrick Harpur"

MÉTODOS DE ADIVINACIÓN - JOSEPH MAX


La adivinación puede ser subdividida en dos grupos básicos -- Intuición y Sortilegios. Los técnicas de intuitivas incluyen mirar cristales, lectura de hojas de té y de "huesos", y por supuesto las siempre-populares entrañas de una cabra. Los sueños proféticos también están bajo en esta categoría. El factor en común que estas técnicas tienen es que no hay un instrumento con un set de significados preestablecidos, y el conocimiento adivinatorio llega al buscador como una "visión" o una intuición convincente. Todos estos métodos requieren desarrollar del talento de tratar de disminuir el "ruido de fondo" de la mente lo suficiente como para estar captar las débiles señales que describen los acontecimientos más allá del espacio/tiempo. Esto lleva práctica, aunque algunos individuos parecen tener una natural capacidad a este respeto. La práctica profunda de la meditación aumenta su eficacia, si el estado de trance puede ser inducido a trabajar a un nivel que permita a la mente consciente comunicar las impresiones recibidas. Éste es el propósito detrás de elementos tales como bolas de cristal o espejos mágicos, dando a la mente algo en lo cual enfoque su atención, y reforzar así la asociación de este instrumento con la recepción del conocimiento adivinatorio por práctica repetida.

Otra forma eficaz de trance adivinatorio parece ser la gnosis provocada por agotamiento sexual. Las orgías de éxtasis de los famosos oráculos de Delfos y de otros cultos del viejo-mundo de Dionisios sirvieron para este fin. Ese método, sin embargo, presenta algunos problemas logísticos si va a ser utilizado hoy en día.

Ciertas drogas psicoactivas han sido utilizadas para inducir a estados de trance adivinatorios, pero pongo en duda la eficacia real del método y la interpretación de lo qué realmente está pasando. En la mayoría de los casos participan un adivino y un interprete que trata de discernir los balbuceos del adivino quien está bajo los efectos de la droga. En mi opinión, éste último no está nada más que usando al adivino como una forma de "cartas de tarot", y los divagues cuasi-al azar del "adivino" son intuidos por quién realmente está haciendo la adivinación.

La clarividencia debe también incluir la adivinación por medio de las imágenes experimentadas en sueños. Casi todos han tenido la experiencia de "soñar el futuro" alguna vez, pero los magos pueden entrenarse para soñar para propósitos específicos, o aún en las técnicas de sueños lúcidos, donde el soñante está consiente de sí mismo durante el sueño. Desde esta posición ventajosa, las adivinaciones se pueden obtener deliberadamente en el estado de sueño, directamente interconectando con el subconsciente. Esto es una técnica avanzada, que es muy extensa para incluir en este articulo. Hay un mucho material disponible describiendo métodos de entrenamiento del sueño lucido en cualquier gran librería o en Internet. Pero esté preparado para practicar por un tiempo muy largo, incluso años, para llegar a ser perito en él.

Sortilegio es la utilización de medio cuasi-al azar para obtener un patrón, que entonces se interpreta usando un sistema predeterminado de simbolismo. Las cartas de Tarot (y sus variados descendientes), las runas y la quiromancia son los principales métodos. Esto no significa que la intuición mágica no está involucrada, si no fuera el caso cualquier persona que utilice las cartas o las runas (y esté equipada con un libro con sus significados) sería igualmente de eficaz como adivino. Éste obviamente no es el caso.

Parece haber unas cuantas escuelas de pensamiento que difieren en el uso de la cartomancia y similares como herramientas de adivinación.

Algunas sostienen que las cartas son el exceso a una profunda fuente de inspiración simbólica y son en si mismas arquetipos de la realidad. Esto es un punto de vista un poco religioso, afirmando que el significado de las cartas o runas fueron establecidos por los antiguos adeptos de Egipto o dioses. Debido a esto, estos significados son sagrados y no pueden ser alterados sin que el sistema pierda su eficacia.

Otros afirman que los objetos u imágenes no simbolizan nada, sino que solamente son útiles como un medio para que el mago fije su concentración, en una palabra las cartas de Tarot utilizadas como una pintoresca versión de la típica bola de cristal.

Otro punto de vista (y al que me adhiero) es que tanto los instrumentos como el método que se usa son una forma de encantamiento, es el "leer el viento" del potencial caótico del universo en un punto dado del espacio/tiempo. Para que éste sea eficaz, dicho sistema simbólico debe ser un tipo de "lenguaje" con un vocabulario lo suficientemente grande como para expresar una gran gama de diferentes acepciones potenciales. Las cartas de Tarot son un medio excelente con respecto a esto ya que que tienen un suficientemente grande y bien desarrollado vocabulario de definiciones, con sutiles variaciones de significado obtenibles en contexto.

Los videntes profesionales, tales como los que poseen brillantes carteles luminosos de neón en la fachada de sus tiendas, anuncios en la televisión y líneas telefónicas gratuitas,están a menudo bien versados en las técnicas conocidas como "lectura fría" que no es exactamente la misma cosa que autentica adivinación. Estas técnicas implican la aguda observancia de las sutiles pistas proporcionadas por el consultante combinada con las tendencias psicológicas "medias" de grupos sociales típicos.

Entre las generalizaciones más comúnmente usadas están las tendencias de que, los hombres están interesados en el poder(dinero, carrera, prestigio), mientras que las mujeres están interesadas en el amor (romance, relaciones, unión).

A pesar de que esto puede parecer trivial e incluso sexista, tales descripciones no están tan equivocadas en relación a aquellos que asisten a adivinos profesionales.

El profesional teniendo en cuenta éstas tendencias, combinadas con observaciones del humor general del consultante (excitado, presionado, ansioso, etc.), hará preguntas aparentemente sin importancia acerca de la situación, buscando pistas de lo que es realmente importante: diciendo lo que el cliente desea oír. Tales profesionales no se mantienen en el ramo mucho tiempo si no dan a cliente lo que el cliente desea. Esto muchas veces toma la forma combinada de una adulación y una advertencia. ("usted es una buena persona con mucho a ofrecer en una relación, pero puede pasar que alguien con pocos escrúpulos se aproveche de usted. Le ha sucedido esto en el pasado?") De todas formas, si esta línea del trabajo le atrae, le sugiero leer Secrets of Gypsy Fortune Telling (Secretos de la adivinación gitana)de Raymond Buckland que dicen (Llewellyn) y The Satanic Witch (La bruja Satánica) de Antón Szandor Lavey los cuales contienen capítulos describiendo las técnicas de la lectura fría profesional.

lunes, 22 de septiembre de 2014

ADIVINACIÓN - JOSEPH MAX


Se define la adivinación como la capacidad de obtener conocimiento de personas, de lugares o de acontecimientos sin las limitaciones del espacio y/o el tiempo. Si aceptamos el concepto que todas las cosas están interconectadas, entonces como la molécula del ADN, cualquier parte del todo contiene la esencia de ese organismo que llamamos Universo en su totalidad. Pero esta conexión es tenue en el mejor de los casos, o existe a un nivel tan bajo de manifestación que la onda de información que se propaga a través del espacio-tiempo puede ser detectada solamente cuando la mente está en un estado receptivo, y el censor psíquico puede ser inducido a permitir que llegue a la conciencia. Este es el fin que persiguen todas las técnicas adivinatorias.

La intuición es una parte importante en cualquier tipo de magia. Mucho de lo que usted experimentará en la práctica mágica vendrá a usted de forma intuitiva.. Generalmente hablando, sus poderes intuitivos van a ir desarrollándose naturalmente como consecuencia de la práctica mágica. Mucho de lo que se llama intuición es simplemente una cuestión de estar enterado de lo que está pasando alrededor suyo. Los meta-patrones de existencia serán simplemente más obvios una vez que usted haya tenido cierta experiencia en su manipulación a través de la magia.

La dificultad se presenta no por ser inconsciente del mundo mágico alrededor de usted, sino por estar desatento a las sutilezas que se pueden utilizar para propósitos prácticos. Los presagios no le van a ser de algún provecho si usted no hace caso de ellos.

Por otra parte, buscar constantemente presagios en cada eventualidad que se cruce en su camino es también una trampa. Mientras que sí puede ser verdad que todo en el universo esté correlacionado, especialmente a un nivel mágico, el universo también se comporta caóticamente - es un sistema turbulento, no lineal. Predecir qué gota de agua será la que va a a salpicar hacia el noroeste cuando el cubo golpea el piso es literalmente imposible. Ciertas predicciones no pueden ser hechas, sólo tendencias identificadas. Usted nunca sabe adónde alguna pequeña mariposa va a sacudir sus alas y así alterar la realidad. 

Algunos lazos intuitivos son "naturales", por ejemplo entre gemelos o un padre y un niño. Hay muchos casos documentados de este tipo de conexiones demostrando proporcionar información exacta, especialmente concernientes a acontecimientos catastróficos.

La adivinación parece ser considerada como la parte más benigna de la práctica mágica por el público en general. Los horóscopos se publican en todos los periódicos importantes. Los adivinos han abiertos tiendas y se han instalado en cada ciudad, pueblo y aldea del mundo. Averiguar el futuro se ha convertido en una forma de entretenimiento para millones de personas, y así nunca estarán tan cerca de ser tocados por la chispa de la magia. No es la intención de este capítulo el dar descripciones profundas de las diferentes técnicas de adivinación o el dar instrucciones para su uso. Hay una gran cantidad de libros disponibles en cualquier librería que explican estos sistemas en profundidad. Lo que si es importante es elegir una técnica y pasar un buen tiempo desarrollándola, ya que es una parte importante de lo que significa ser mago.